Sazona las pechugas de pollo con sal y pimienta.
Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto.
Cocina las pechugas de pollo durante unos 5-6 minutos por cada lado, hasta que estén doradas.
Reduce el fuego a medio y vierte la mezcla de miel y mostaza sobre el pollo.
Cocina a fuego lento durante unos 10 minutos más, hasta que el pollo esté cocido y la salsa se haya espesado.